Ella guardó una grabadora en su pelo mientras la operaban. Lo que escucho de los doctores te dejará en shock. Indignante






Todos sabemos el oficio de la medicina no es algo fácil de sobrellevar, la preparación para llegar a ser médico exige un alto nivel de preparación, esfuerzo, valentía, dedicación, pasión y sentido de cuidado o respeto hacia el ser humano. Estas son cualidades que no cualquier persona tiene la oportunidad de desarrollar.


Cada médico lleva una cantidad de pacientes, los cuales confían plenamente su vida y condición de salud, eso es un voto de confianza que se aporta a profesionales con ética. Como mencionamos, no cualquiera es capaz de ganarse dicha confianza.
Sin embargo, hay ocasiones en las que los pacientes desconfían totalmente de sus doctores; ese fue el caso de Ethel Easter, una mujer que tenía total desconfianza hacia el médico que le haría una importante operación, por lo que decidió esconder en su cabello una grabadora para captar lo que hacían en el proceso. Lo que escuchó fue impactante.





La grabación que dejo a todos en shock


Todo inició cuando acudió al hospital por dolores en el abdomen, cuando realizaron las pruebas pertinentes determinaron que sufría una hernia hiatal. Ether solicitó la operación de emergencia y el médico le dijo que ella no tenía derecho a exigir nada, programando la cirugía para 2 meses después. Esos meses fueron un verdadero calvario para ella.


Desde un principio, tenía un mal presentimiento con respecto al doctor, por lo que decidió grabar la operación escondiendo la grabadora en su cabello. Se tranquilizó el día de la operación, al ver a las enfermeras, anestesiólogos y camilleros pensando que no le podría hacer daño con tanta gente.
Cabe destacar que la cirugía se realizó de manera exitosa, al menos técnicamente. Pero la grabación demostró que no tenían ningún tipo de respeto hacia ella como paciente. El personal pasó el rato burlándose de ella, de su aspecto y su condición, incluso se enteró que la dejaron sin ropa un rato luego de la operación para continuar las críticas.
Esa fue una manera muy dura de enterarse la poca vocación que tienen esos empleados del área de salud, conducta que nunca se pudiera imaginar de un cirujano “profesional”. Ese tipo de abuso, puede causar una gran desconfianza hacia sus colegas médicos.





A Ether también le suministraron penicilina, aun sabiendo que ella era alérgica a ese tipo de tratamientos. Tuvo que aguantar algunos días con dolores e inflamaciones innecesarias por la irresponsabilidad de ese personal. Resulta muy lamentable perderle respeto a gente en la que normalmente se debería confiar.
Ella no calló su historia y la ha compartido en medios de comunicación, ayúdala a dar a conocer y compártela en tus redes sociales, hay que frenar esos abusos antes de que traigan mayores consecuencias.

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